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Vacantes

¿Cómo enfrentar entrevistas de trabajo?: Prepárate, impresiona y asegura el éxito en tu búsqueda laboral

Entrevistas

Una de las fases por la que pasarás al momento de aplicar a una vacante será la entrevista de trabajo. Las entrevistas laborales son procesos por los que los empleadores podrán conocer más sobre ti, por lo que suelen ser un buen indicador para determinar si te contratarán para el puesto. Estas pueden realizarse presencialmente o en línea, en Zoom o Microsoft Teams, por ejemplo. 

Los empleadores suelen usar las entrevistas para evaluar tus habilidades, competencias, experiencia profesional e intereses en el puesto de trabajo. En general, el entrevistador quiere saber: ¿Por qué deberíamos contratarte? Sin embargo, recuerda que también te ayudan a ti, para que realices una autoevaluación, así podrás reconocer tus fortalezas y áreas de oportunidad. 

Prepárate para tu entrevista

Conócete:

Antes de investigar o practicar, primero conócete a ti mismo. Reflexiona sobre tu formación, experiencias, habilidades, fortalezas, áreas de oportunidad, tu valor y que es lo que estás buscando. Puedes hacerlo revisando tu CV.

Investiga:

Comienza por familiarizarte con la empresa y puesto al que deseas aplicar. Aprender sobre la empresa, te permitirá hablar sobre tu experiencia y habilidades a través de su lente, es decir, podrás responder las preguntas de modo que se vincule sus actividades. Es por ello que es importante que conozcas información como: su misión, visión, valores, productos, servicios, competidores, clientes y cultura.

Para comenzar a investigar sobre la empresa puedes empezar por consultar su Sitio Web, allí podrás conocer más sobre el giro de la empresa, encontrarás noticias, su misión, visión y más acerca de los productos y servicios que ofrecen. También puedes seguir a los empleadores en LinkedIn para conocer acerca de su trayectoria laboral o académica. De igual forma, es recomendable contactar con ex-empleados o empleados para conocer más sobre la estructura organizacional y las funciones que podrías adquirir.

Práctica:

Comienza por investigar y conocer ejemplos de las preguntas más comunes en una entrevista. Puedes practicar con amigos, familiares o compañeros en voz alta, sin embargo, recuerda que esto no quiere decir que debes memorizar tus respuestas. También puedes hablar con ex-empleados o empleados, o bien, con personas que hayan pasado por el mismo proceso y te ayuden a familiarizarte más con este proceso de reclutamiento. De igual manera puedes practicar yendo a las Mock Interview que hace Bolsa de Trabajo ITAM o bien con la herramienta de preparación para entrevistas de LinkedIn o Google que puedan proporcionar retroalimentación basada en tus respuestas.

Planifica:

Es muy importante que estés listo el día de tu entrevista y no olvides ningún detalle. Para ello, comienza por revisar la logística, como la ubicación, día, horario, el tiempo que te toma llegar al lugar y las prendas que utilizarás.  
En caso de que sea una entrevista virtual, busca un lugar tranquilo y con buena iluminación. También revisa que tengas buena conexión a internet, el audio se escuche fuerte y claro, que la imagen de la cámara igual sea nítida y que el fondo no debe ser de distracción. Por ejemplo, si decides realizar la entrevista y de fondo aparece tu cuarto, procura que este se encuentre en orden y limpio. 
Por último, selecciona la ropa adecuada para tu entrevista, la cual suele ser formal a menos que te indiquen algo diferente. (Para conocer más sobre el atuendo indicado consulta “Atuendo para una entrevista")

Durante la entrevista

Presentación:

La primera impresión es fundamental, por lo que es muy importante que llegues a tiempo y de preferencia con 5-10 minutos de anticipación. Recuerda ponerte de pie para saludar, házlo con firmeza y seguridad.

Interacción:

Durante esta etapa se te preguntará sobre tu formación, habilidades, experiencias e interés en la vacante. Mientras expliquen las funciones del puesto, demuestra interés e involúcrate en las preguntas. En otras palabras, para evitar que la entrevista se vuelva un interrogatorio, procura contestar todas las preguntas con firmeza y desarrollar la respuesta con información relevante. Por ello, evita respuestas cortas o con monosílabos, como “si”, “no”, “no se”, “no estoy seguro”, “me es indiferente”, entre otras. Ahora, ten en cuenta que dispones de poco tiempo, por lo que debes contestar las preguntas de manera concisa, concreta y sincera, explicando lo valiosa o valioso que puedes ser en la compañía. 

Además de tus palabras, el lenguaje corporal es muy importante pues refleja tu personalidad. Por eso, relájate y actúa con naturalidad; mueve tus manos cuando sea necesario; mantener un tono de voz adecuado; mantén contacto visual; evita todo tipo de movimientos nerviosos. 

Preguntas:

Al finalizar la entrevista es muy común que te pregunten si tienes alguna duda o pregunta respecto a la empresa o a la vacante. Y en realidad, las mejores preguntas son aquellas a las que de verdad se les ve interés de respuesta. Por ejemplo, puedes preguntar detalles sobre las funciones del puesto, experiencias del entrevistador, o bien aclarar algún punto que no hayas entendido. Evita preguntas relacionadas a salarios, prestaciones o beneficios si el entrevistador todavía no toca el tema.

Después de la entrevista:

Haz un seguimiento con un breve correo electrónico agradeciendo al entrevistador por su tiempo y reiterando su interés en el trabajo. Escribe correos electrónicos separados y personalizados si hay más de un entrevistador.